Antonio J. Mialdea: desde la periferia

Tuesday, 10 de January de 2012

DORAEMON DE LA SANTA CABALGATA

http://www.diariocordoba.com/noticias/opinion/doraemon-de-santa-cabalgata_688389.html


Acepto los recortes navideños, acepto que haya habido menos alumbrado, acepto una cabalgata más austera, acepto que si el pueblo fiel y llano ve desfilar al payaso de Mc Donald`s le reclame, hambriento, un whopper completo con patatas y coca-cola grandes, en vez de caramelos; acepto –si me apuran- que sigan existiendo en estas procesiones expertos francotiradores que agazapados esperan desde su puesto la oportunidad del caramelazo perfecto arropados por una mal interpretada inmunidad política proveniente de la corte de sus Majestades los Reyes Magos; incluso acepto el giro hacia lo religioso de esta misma, cuestión no demasiado difícil de asumir si tenemos en cuenta la relación de ésta (aunque el relato de los magos de Oriente sea un corta de aquí y pégalo por aquí mismo) con el nacimiento de Jesús de Nazaret. En fin…llevamos ya tan asumida la cruz de nuestra crisis cultural y socioeconómica que uno está preparado para casi cualquier cosa. Y digo para “casi” cualquier cosa porque lo único para lo que no me siento preparado es para escuchar la melodía de la serie de dibujos animados Doraemon al más puro estilo de marcha de Semana Santa. Yo entiendo poco, lo he de reconocer, de fusiones de estilos musicales, pero el día de la cabalgata pude comprobar con mis ojos y mis oídos que hay otros que entienden menos todavía y que si de lo que tratan es de innovar, están haciendo el más absoluto de los ridículos. Como rezan los dichos populares: no mezclemos las churras con las meninas o el tocino con la velocidad. Contemplar a una banda de señores ya “granaditos” vistiendo una especie de ropajes al uso ¿de la época?, con trompetas, flautas y tamboriles en mano entonando la melodía que encabeza la famosa serie ¡manga! de dibujos animados japonesa, eso, amigos y lectores, eso sí que no tiene precio; a no ser que, como seres que somos con derecho a nuestra particular hemenéutica, veamos en el personaje de Nobita Nobi al mismísimo Zapatero quien, como aquél, nos ha dejado sumidos en la catástrofe económica y que las consecuencias las estemos pagando los ciudadanos para quien la serie también tiene a un personaje: Sewashi, el nieto de Nobita, que vive en la pobreza a causa de los errores de su abuelo. Ahí es donde tiene lugar la aparición estelar de Doraemon Rajoy que el mismo Sewashi manda de regreso al pasado (con cuidado de no enviarlo a un pasado demasiado pasado) para intentar, así, que Nobita no lo hunda del todo en la más recalcitrante de las miserias. Puede ser, se lo tendré que preguntar, que nuestro alcalde José antonio Nieto nos haya querido “colar” este mensaje subliminar el día de la cabalgata junto a su más patente petición de más trabajo para los cordobeses que realizó justo cuando los reyes de Oriente se detuvieron ante él en mitad de la ¿carrera oficial? Imagino que sus Majestades pensarían dos cosas: una, lo cambiado que está el portal; y dos, los milagros que los haga el niño.
En definitiva, yo puedo, porque así lo hice no sin un gran esfuerzo –dicho sea de paso-, cantar alborozado junto a mis hijos el 5 de enero y junto al resto de parroquianos allí congregados el “fun, fun, fun, 25 de diciembre, fun, fun, fun,…”, pero lo de Doraemon, no me digan ustedes, eso ya es otro cantar posiblemente ideado en exclusiva para “niños” con mucha inteligencia. Me hubiera gustado saber qué se les pudo pasar por la cabeza a nuestros arraigados cofrades al escuchar tan ridícula mezcla. Eso sí, me han contado que la cabalgata de Ciudad Jardín tampoco ha tenido desperdicio.

Por: Antonio José Mialdea Baena | General | Comentarios (0) | Referencias (0)